Fondo Multidonante

Inversión, articulación y sostenibilidad.

El 16 de noviembre de 2022, el Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Sostenimiento de la Paz abrió un espacio de diálogo en la Universidad EAN entre actores del ecosistema de inversión social, cooperación internacional y tomadores de decisiones del ámbito público y privado, interesados en la estructuración de iniciativas de finanzas mixtas (Blended Finance), con el objetivo de discutir y sentar compromisos sobre las acciones necesarias para potenciar este tipo de articulaciones. Fue una oportunidad para generar una visión conjunta de estas herramientas de financiación para el desarrollo. A continuación, un resumen de las ideas más relevantes discutidas durante los diferentes espacios que se llevaron a cabo durante el evento: 

Trabajo conjunto y movilización de recursos a gran escala para el desarrollo sostenible

Han pasado siete años desde la Tercera Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo realizada en Addis Abeba (Etiopía), en esa ocasión el llamado fue claro: la Agenda 2030 no se logrará con esfuerzos aislados. No bastará la ayuda oficial para el desarrollo o el financiamiento gubernamental, es solamente incluyendo a los sectores empresarial y financiero, que será posible potenciar las acciones para lograr ese cumplimiento. Como lo explicó Mireia Villar Forner, Coordinadora Residente de Naciones Unidas en Colombia, durante su intervención de apertura al evento “es desde el mercado que es posible generar transformaciones en los modos de producir, escalar y modificar las tendencias de consumo que son necesarias para generar un desarrollo inclusivo que de verdad no deje a nadie atrás.” 

Es precisamente con este propósito que desde Naciones Unidas en Colombia, se busca incidir en los ecosistemas de financiamiento y redes empresariales para incrementar el impacto positivo y alineación de inversiones hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), así como la promoción del uso de mecanismos de financiamiento innovadores para negocios vinculados y con repercusión en la Agenda 2030. Este fue el objetivo rector de la Convocatoria de Blended Finance, que desde el 2019 es liderada por el Fondo Multidonante gracias al apoyo financiero del Fondo para la Consolidación de la Paz del Secretario General en Nueva York. Con US$2,2 millones canalizados en el país se logró movilizar más de US$13 millones del sector privado con impacto social. 

 

En esta Convocatoria del Fondo se seleccionaron 7 entidades con impacto social para la promoción y ejecución de 6 iniciativas agro (açaí, arroz, café, cacao y coco) para el desarrollo rural inclusivo, y el apoyo con el lanzamiento de 2 líneas de crédito (línea MEbA con Bancóldex y microcrédito Contactar) con énfasis en la ruralidad y que acercaron a estas comunidades y a más de 7.000 campesinos y productores rurales con el sector financiero y el crédito formal.  

 

No habrá desarrollo sin trabajo conjunto y alianzas efectivas

La estructuración de operaciones de finanzas mixtas se encuentra en aumento alrededor del mundo, Convergence la red global para el financiamiento mixto ha registrado que en América Latina se han concertado un poco más de 140 transacciones en los últimos 15 años las cuales han permitido movilizar aproximadamente US $25.000 millones, según lo comentó Heiner Skalkis, Senior Advisor de Convergence para América Latina. En Colombia la tendencia e interés por este tipo de estructuraciones es similar y va en línea con la estrategia de Procolombia de identificar proyectos de inversión en Colombia para ofrecer a inversionistas interesados, encontrando. soluciones de conexión de recursos con la promoción y recomendación de modelos que permiten trabajar en estructuraciones que involucran la mezcla de recursos. 

 

Gracias a estas acciones fondos de inversión extranjera como Incofin, invierten en Colombia para promover el desarrollo rural y cerrar las brechas de acceso al sistema financiero en la ruralidad (microcrédito). En Incofin están convencidos de que pueden generar impacto y ser sostenibles al mismo tiempo, uno de los mecanismos que han identificado, es con el uso de estructuraciones de finanzas mixtas que permiten corregir fallas de mercado que impiden la llegada de la inversión, en especial aquellas relacionadas con los costos asociados a los análisis de debida diligencia. 

 

No obstante, como lo indicó Lia González, la directora regional de Incofin, aún hay varios retos por resolver incluyendo los temas burocráticos y legales que son el primer paso para materializar estas alianzas, e hizo un llamado para “dejar de pensar en trabajar en competencia y moverse más hacia un trabajo colaborativo, hay mucho por aprender, aportar y compartir, ante el volumen de los retos”. 

 

A estos retos también hizo referencia Caroline Albert, jefe del Programa de Cooperación de la Embajada de Canadá en Colombia, quien aseguró que “(Canadá) ha identificado que se deben hacer las cosas diferente, si se quiere llegar a resultados diferentes, además, debido a lo limitados que son los recursos de cooperación en comparación con la brecha frente a los ODS, estos deben ser utilizados de manera más estratégica y para esto hay una oportunidad para que estos puedan servir de instrumento para apalancar más recursos de otras fuentes públicas o privadas”. Finalizó enfatizando en la importancia de la recolección y uso de datos para generar conocimiento sobre esta nueva manera de operar resultará fundamental para seguir mejorando los procedimientos e incidir con innovaciones regulatorias e institucionales. 

 

Cocovida es una de las inversiones que el Fondo Multidonante realizó en alianza con Acumen, fondo de inversión con impacto social. Acumen invierte en el diálogo social, el aprendizaje colectivo y la toma de decisiones articuladas, mientras que facilita la promoción de nuevas estructuras de propiedad que fortalecen la asociatividad y generan confianza y reconstrucción del tejido social en comunidades que han sido afectadas por el conflicto.  

En este caso Asoprocacoc, una asociación de coco en Tumaco. Laddie Vernaza, representante legal de Asoprocacoc, en su intervención resaltó como “en Tumaco sabíamos el potencial del coco para mejorar las condiciones de vida de nuestras familias, pero no teníamos muy claro cómo. Por eso el trabajo con Acumen nos ha servido para conocer cómo funciona el mercado y cómo debemos fortalecernos como asociación”. En su intervención también dejó en evidencia los riesgos y dificultades a los que se enfrentan las asociaciones que quieren trabajar a favor de la transformación positiva de sus territorios y como los sufren de primera mano, pero a su vez, como los pueden solventar con la llegada del aliado adecuado.  

Laddie Vernaza - Foto: CINU

 

 

La lucha no es por los recursos económicos, cuando al final por lo que debemos luchar es por salvar al planeta. Hay que trabajar con las comunidades para transformar y para que el planeta nos dure más”.

CONCLUSIONES

 

Al conocer las estrategias y puntos de vista de diferentes expertos y desde varios frentes: red de finanzas mixtas, una agencia del estado, cooperación internacional, un fondo de impacto y una lideresa territorial. Las principales conclusiones de este espacio fueron: 

 

Se ratificó la importancia y necesidad de trabajar de la mano para poder dar solución a los grandes retos a los que se enfrenta el planeta. La transformación y trabajo conjunto es vital que se geste con las comunidades y desde el nivel territorial. 

 

Los recursos de la cooperación internacional son temporales, vienen y van, pero construir empresas en los territorios genera cambio, transformación radical y bienestar para una comunidad, impactos positivos que permanecen por años y que vale la pena se midan y se les haga seguimiento. 

 

Se requiere ser más agiles en términos de negociaciones y firmas de acuerdos para contar con un trabajo más eficiente con el sector privado, para esto, es importante fortalecer las capacidades internas y el “skill set”, así como fomentar un cambio en el “chip” de las personas que trabajan en la cooperación para promover y dar seguimiento a este tipo de alianzas. 

 

La gestión del conocimiento es uno de los pilares de las finanzas mixtas, no sólo es fundamental en la mejora de los procesos, si no una de las claves para lograr alianzas realmente eficientes.  

El potencial de las finanzas mixtas para promover compromisos país en sostenibilidad y restauración del medio ambiente

Los compromisos de Colombia cara a la Agenda 2030, las metas recientemente actualizadas y retadoras frente a las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional – NDC país, provenientes del acuerdo de Paris, y el objetivo trazado para que Colombia sea un país carbono neutral al 2050 requieren de un portafolio de inversiones que superan los recursos limitados del Estado, para esto, como lo concluyó Héctor Alarcón del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, resulta fundamental el uso eficiente de todas las fuentes de financiación, tanto públicas como privadas, incluyendo también los recursos de cooperación internacional. 

 

Bancóldex, el Banco de Desarrollo Empresarial de Colombia, es un ejemplo de cómo generar estrategias para promover un desarrollo rural sostenible y amigable con el medio ambiente y así contribuir en la lucha contra el cambio climático. Desde hace más de 10 años, la estrategia de sostenibilidad de Bancóldex se ha enfocado en apoyar el acceso a recursos para negocios verdes, para la industria creativa y para negocios con impacto social, que en particular busquen el cierre de brechas para la inclusión de población víctima del conflicto, la equidad de género, personas en situación de discapacidad y microempresarios. En el marco de esta estrategia, el Banco ha promovido la adaptación al cambio climático con el lanzamiento en diciembre de 2020 de la línea MEbA, una línea especial que promueve la financiación de las tecnologías de Adaptación basada en Ecosistemas (EbA, por sus siglas en ingles), diseñadas por el Programa de ONU Medio Ambiente, y que para lograr su estructuración utilizó recursos del Fondo Multidonante, a través de un subsidio a la tasa de interés. 

 

La línea MEbA, a casi 2 años de su lanzamiento, ha generado grandes aprendizajes para Bancóldex, destacando la importancia de brindar conocimientos técnicos y capacitación a las microfinancieras, y en particular a su fuerza comercial, para que entiendan como se deben implementar estas medidas, como se complementan entre ellas, así como cuales se pueden financiar en el marco de esta línea especial (permite la financiación de 28 de las 40 tecnologías EbA) y así la puedan ofrecer de manera más oportuna. La relación de movilización de recursos de la línea MEbA fue de 1 a 10, por cada dólar aportado por el Fondo Multidonante para el subsidio a la tasa de interés para esta línea, Bancóldex aportó US $10 en recursos de financiación disponibles en la misma, ratificando como este tipo de estructuraciones son una forma efectiva de combinar esfuerzos para ampliar el impacto en el acceso de campesinos al crédito formal.  

 

En Colombia, la inversión extranjera y la cooperación internacional encuentran con mayor frecuencia diferentes maneras de aunar esfuerzos y recursos para el apoyo a las políticas de Estado. En particular, con relación al cambio climático y protección de la biodiversidad, la Embajada Británica en Colombia promueve desde 2018 el programa UK PACT en Colombia que a la fecha ha desembolsado cerca de $20 millones de libras para la implementación de 20 proyectos incluyendo temas como energías limpias, movilidad sostenible, finanzas del clima, emisión de bonos verdes y bioeconomía. 

 

También se cuenta con el lanzamiento reciente del programa Energía para la Paz, liderado por USAID, y apoyado para su estructuración por Dalberg; este programa responde a la hipótesis que por medio de la instalación de minigrids1 para el acceso a energía renovable y confiable 24/7 en zonas remotas, se aumentarán los ingresos de las familias y estos serán más estables y rentables, dado que las comunidades usarán esta energía para potencializar sus procesos productivos. Este programa, que iniciará con un primer piloto en 9 municipios PDET, busca la estructuración de 1 o varias iniciativas de blended finance donde se garantiza la mezcla de recursos para la contratación del operador de los minigrids, junto con los incentivos de retorno a la inversión para la atracción de inversionistas privados que participan en las diversas cadenas de valor y con visión de larga plazo (10/15 años). Con esta iniciativa, USAID en Colombia, espera validar el caso de negocio que muestre que la instalación de estos minigrids son una solución viable y rentable para llevar acceso a energía eléctrica y renovable hacia comunidades remotas con dificultades de conexión a la red nacional. 

 

Es evidente que el mundo se encuentra atravesando un cambio de paradigma y que para poder dar el salto requerido es necesario emprender acciones con incidencia en la transformación de las actividades extractivas, y el reconocimiento de los activos naturales como fuente de vida cuantificable. En este sentido, laBanca de Inversión Sostenible viene trabajando desde 2017 haciendo incidencia en los inversionistas institucionales para que dejen de focalizar sus apoyos a las industrias extractivas, pero al mismo tiempo reconozcan el poder de las microfinanzas para el desarrollo de inversiones basadas en la naturaleza.  

 

Camilo Santa, socio fundador de la Banca de Inversión Sostenible, resaltó durante su intervención como “es importante promover nuevas lógicas de mercado que favorezcan la valoración del capital natural, para que fácilmente se pueda ver reflejado en una hoja de balance, y que sean una forma de apalancar recursos ante entidades financieras o incluso que se pueda entender el aumento en la biodiversidad producto de proyectos agroforestales, como ocurre en el caso de los cacaoteros, y que este incremento se pueda considerar como un activo medible, que, por ejemplo, sirva de garantía para el respaldo de una deuda”.  

 

A nivel territorial, estos esfuerzos de amplio espectro se ven reflejados en posibilidades tangibles para millones de familias campesinas de contar con una mejor calidad de vida, mientras ratifican su compromiso con la naturaleza al propender por su protección. Un ejemplo es Chocolate Colombia, una organización cacaotera de segundo nivel que reúne a 9 asociaciones de base en 3 departamentos de la región del Nudo de Paramillo – norte de Antioquia, Córdoba y sur de Bolívar, gracias a la asistencia técnica y los recursos de financiación que fueron proporcionados por IC Fundación, junto con los recursos aportados por el Fondo Multidonante, más de 900 cacaoteros que hacen parte de Chocolate Colombia han podido realizar la transición y mejoramiento de sus prácticas productivas para que sean más sostenibles, logrando obtener la certificación en Comercio Justo (Fairtrade) finalizando el 2021. Actualmente los cacaoteros asociados a Chocolate Colombia se encuentran trabajando para contar con una nueva certificación, la orgánica, estas dos certificaciones son ampliamente demandadas en el mercado internacional y les permite generar dividendos adicionales para estas familias campesinas.  

 

CONCLUSIONES

 

Conociendo de primera mano diversas experiencias e iniciativas que se vienen adelantado en Colombia a favor del medio ambiente y protección de la biodiversidad, se ratifica: 

 

  • La importancia de favorecer proyectos y canalizar recursos hacia la protección y regeneración en un país tan biodiverso y estratégico para alcanzar los compromisos climáticos a nivel mundial, como lo es Colombia. 
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  • El potencial del país para promover la financiación climática a través de soluciones innovadoras y que incluyan la mezcla de recursos. 
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  • Hay un sentimiento generalizado que los recursos públicos y los de cooperación están todavía muy centrados en los esfuerzos de la descarbonización, aún falta un mayor foco e incentivos hacia procesos para la conservación y recuperación de las perdidas en biodiversidad. 
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  • Se destacó como prioridades para control a los efectos del cambio climático: (1) apoyo a una transición energética justa, (2) mayor atención y recursos para evitar y mitigar los efectos de crisis que ocasionan pérdida de biodiversidad y (3) la conexión de buenas ideas e iniciativas a favor de la conservación con fuentes de financiación a través de programas de aceleración. 

Retos para potencias más articulaciones que incluyan estructuraciones de Blended Finance

Luego de los 2 paneles se abrieron mesas de discusión donde se compartieron las experiencias de diferentes actores, incluyendo las de algunas de las iniciativas apoyadas en el marco de la Convocatoria de Blended Finance del Fondo para identificar retos en diferentes frentes. Resaltamos en esta sección una selección de los principales aportes y conclusiones de las conversaciones de los diferentes espacios. 

 

 

Acceso al sistema financiero formal: 

 

 

Desde Asomicrofinanzas, se tiene claro el impacto positivo del microcrédito para atacar el crédito informal, conocido también como el “gota a gota”, sin embargo, es importante también atender y entender las diferencias entre los perfiles del microempresario a nivel urbano y en la ruralidad. Esto quedó en evidencia con algunas de las cifras aportadas por la Banca de las Oportunidades:  

 

 

  • El país cuenta con cerca de 3,4 millones de micronegocios sin acceso a financiación, 31% ubicados en la ruralidad y 23% en el sector económico de agricultura.  
  • El 66% no llevan sus registros financieros 
  • 37% surgieron por necesidad o subsistencia,  
  • 53% reciben ingresos mensuales por ventas inferiores a 1 SMMLV. 
  • Tan solo un 15% reciben algún tipo de pago digital. 
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Por otro lado, Asobancaria resaltó como al sistema financiero aun le hace falta más información sobre poblaciones específicas: víctimas, población en proceso de reincorporación, personas en situación de discapacidad y población LGBTI+, entre otros, y se informó como esta entidad se encuentra trabajando con diferentes aliados y con recursos de cooperación para recabar estos datos de utilidad para todo el sistema. 

 

Durante la intervención de Contactar, se discutió como la inclusión financiera no siempre es la solución para todas las poblaciones, hay una especie de aversión, en especial a nivel territorial, con relación a endeudarse y el acceso a crédito, mientras que se contrastó con una de las principales fallas que impide ampliar el acceso a crédito formal para las microfinancieras, la falta de conectividad y dificultades de acceso a información de calidad en la ruralidad. 

 

CONCLUSIONES

 

  • Asomicrofinanzas ratifica el papel crucial del microcrédito para la erradicación del “gota a gota”, sin embargo, hace énfasis en la importancia de garantizar que el apoyo a los microempresarios que ofrecen las entidades de microfinanzas incluya tanto servicios financieros y de educación financiera, como no financieros, representados en asistencia técnica y de gestión del negocio. 
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  • Asobancaria puso sobre la mesa la posibilidad de profundizar sobre las dinámicas “gota a gota”, y por qué no, identificarlo como un jugador más dentro del mercado, hizo un llamado para realizar un análisis de las fallas del mercado que lo hacen una opción viable para aquellos que hacen uso de estos recursos y atacarlas de raíz.  
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  • Es necesario innovar en plataformas y mecanismos para validación de identidad y análisis de riesgo de crédito, así como para la gestión de la información (big data, machine learning, entre otras) y en la promoción del crédito virtual.  
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  • Hay oportunidades de mejora y de diseño de soluciones innovadoras, en especial si las microfinancieras cuentan con recursos y acceso a más y mejor tecnología, condiciones que se podrían solventar vía soluciones de financiación mixta. 
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Inversiones en desarrollo rural: 

 

En su intervención Acumen resaltó que debido a su experiencia trabajando en diferentes territorios del país para el fortalecimiento de proyectos productivos, han identificado que se trata de una actividad de largo aliento, no es posible pretender la sostenibilidad de los resultados adelantando procesos de corto plazo.  

 

Corpocampo, al recibir recursos para el desarrollo de su proyecto “El sueño del açaí” de diferentes fuentes y poderlos mezclar (finanzas mixtas) le ha permitido contar con mayor flexibilidad y margen de acción para realizar acciones vitales dentro del proyecto, por ejemplo, poder brindar capacitación y asistencia técnica a los productores para asegurar la calidad y trazabilidad de la producción.  

 

Estos recursos también le han permitido a Corpocampo incluir dentro del proyecto a población no convencional y a gran escala, incorporando a más de 500 campesinos de regiones del Putumayo históricamente marginadas, y en su mayoría víctimas del conflicto; así como el trabajo con 2 comunidades indígenas y 80 personas en proceso de reincorporación con la siembra de esta palma amazónica. 

 

A través de proyecto de Caficultora 2.0, producto de una alianza entre Wegrou (startup) y Mercy Corps (ONG internacional), se logró el desarrollo de una solución innovadora de comercialización para una comunidad de productoras de café de El Tambo (Cauca). A través de la plataforma de comercialización “del grano a la taza” Indiegrow se promovió la participación más directa en el mercado para 50 mujeres caficultoras con un producto terminado por medio de la marca de café especial y orgánico “50 amigas”.  

 

Las Mujeres AMUCC, recibieron fortalecimiento asociativo y en calidad de café a través de Tecnicafé, el parque tecnológico de innovación transformativa en el mundo del Café en Cajibío, departamento del Cauca. Este acompañamiento fue posible gracias a la creación de redes de apoyo comunitario en los diferentes nodos/municipios donde las asociadas se encuentran presentes y en donde se realizaron las diferentes actividades de gestión del conocimiento. 

 

CONCLUSIONES 

 

  • Se identificó un gran reto para avanzar en desarrollo rural con apoyos de corto plazo, cómo garantizar luego de cada intervención la conexión con un nuevo ciclo de inversión, que incluso puede incluir el uso de distintas fuentes, para establecer una cadena de fortalecimiento de largo alcance y que genere un mayor impacto, además de como identificar cuando es el último ciclo. 
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  • El trabajar con recursos de diversas fuentes se ha convertido en una oportunidad para Corpocampo. Poder fomentar la siembra de açaí, una palma endémica de la Amazonía, que también contribuye a la conservación y reforestación, en propietarios de tierra de extensión diversa y que cuentan con conocimiento agrícola empírico y ancestral. Todo esto sin dejar de lado la importancia de mantener los esfuerzos y enfoque para contar con una solución definitiva a los problemas de seguridad y de acceso que persisten en algunas de estas zonas comprometidas con la siembra y producción de açaí en Putumayo. 
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  • El programa Caficultora 2.0 y su trabajo conjunto, deja en evidencia como con modelos disruptivos y alianzas innovadoras, es posible el desarrollo de una comunidad afectada por el conflicto y permeada por los cultivos ilícitos. Al brindar herramientas que favorecen al desarrollo rural, pero adaptándolo a sus necesidades, tanto para mantener y conocer las bondades de contar con un café de alta calidad, así como la oportunidad de conectar con tecnologías de información y el acceso a esta, fue posible la apropiación de conocimientos y la co-creación de la marca “50 amigas” para que sus productoras cuenten con un ingreso lícito y estable a través de la caficultura, junto con una prima adicional al llegar de manera “semi” directa al consumidor final a través de Indiegrow. 
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  • Las asociaciones que cuentan con trayectoria en los territorios y un liderazgo sólido a través de los años cuentan con un enorme potencial articulador para el fortalecimiento del tejido social, de ahí que resulte eficiente para la construcción de paz el potenciar su desarrollo rural. 
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Inversión de impacto, sus procesos de articulación y medición: 

 

Es evidente que en el país cada vez se identifican y surgen más actores e iniciativas con interés en canalizar o realizar inversiones a favor del desarrollo sostenible y la Agenda 2030. Se destacó la importancia en fortalecer el foco y liderazgo del rol del sector público (Estado), para la clasificación y puesta a disposición de información que facilite y promueva el cierre de brechas y la articulación fluida de los diferentes actores para apoyar a la transición o complementariedad de recursos que cuenten con un propósito común. 

 

Particularmente, se resaltó el papel e interés de entidades de filantropía y fundaciones empresariales por poner a disposición sus recursos en inversiones sostenibles y con impacto social. Para el desarrollo de sus iniciativas estas entidades por lo general establecen sus propios protocolos y tesis de inversión. Para apalancar mayores recursos y lograr intervenciones de mayor escala e intervenciones más eficientes, es importante identificar cómo alinear estas visiones y tesis diversas con una visión unificada que provenga del ecosistema de inversión de impacto. 

 

Se discutió como para poder llevar una trazabilidad más integral del impacto, los indicadores del impacto económico, hoy más que nunca, deben articularse con los indicadores de impacto ambiental. Los inversionistas y las empresas que reciben inversión deberían contar con una “caja de herramientas” unificada que permita documentar y medir sus capacidades y alcance frente a los diferentes indicadores de impacto de sus intervenciones, así como su contribución a las metas ODS país. 

 

Se mencionó que para la inversión de impacto también se requiere de recursos para innovar, haciendo énfasis en mecanismos o en el diseño de estructuras que permitan identificar brechas y asimetrías de información para poder conectar la disponibilidad de recursos con las oportunidades de inversión. Destacando que se requiere de un enfoque y visibilidad de las oportunidades de inversión presentes en los territorios, donde de manera particular y desde hace varios años, la cooperación internacional viene apoyando iniciativas productivas que pueden contar con potencial. 

 

Por su parte, Innpactia, la plataforma transaccional que conecta proyectos de alto impacto con recursos y expertos puso en evidencia como gran parte de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) reciben financiación individual, la inversión colectiva representa solo el 1%, motivo por el cual en Innpactia están promoviendo vehículos colectivos de inversión para romper con esta tendencia. 

 

CONCLUSIONES 

 

  • Hace falta consolidar información acerca de los principales temas, cuáles son las grandes prioridades y los principales puntos de encuentro entre la inversión de recursos privados y las prioridades en desarrollo a nivel país, para que sea más fácil conectarlos y ponerlos a conversar con los recursos del sector público y de la cooperación internacional.  
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  • Un llamado para que la Asociación de Fundaciones Familiares y Empresariales (AFE) continue promoviendo estrategias para fomentar innovaciones e instrumentos que permitan aunar la visión de impacto de sus entidades vinculadas. También se sugiere que el sector de filantropía empresarial identifique alternativas para homologar sus prioridades con las prioridades y necesidades del ecosistema de impacto, que se consolida en el país a través del NAB Colombia
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  • En la actualidad, el capital privado tradicional está incluyendo métricas de impacto (económico, social y ambiental) en sus decisiones de inversión, pero siguiendo metodologías diversas e incluso desarrolladas internamente, lo que, en muchos casos, dificulta la homologación de conceptos para la cuantificación y análisis de resultados de impacto y su vínculo con los ODS. Se identifica una oportunidad para que con innovación y conexiones se consoliden herramientas y homologuen metodologías para una medición de impacto más acertada, así como las contribuciones a la Agenda 2030. 
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  • Se requiere fomentar más sinergias para que los recursos se puedan canalizar a través de las diferentes redes de apoyo, reduciendo costos y para la puesta en común de convocatorias / inversiones a nivel colectivo.